Es un árbol muy elegante, que luce de verde en todas las estaciones y
en los climas mas variados. Alcanza una altura de 30 a 40 metros.
Sus hojas estrechas y lineales son alternas, aciculares, persistentes.
Sus flores monoicas, en panoja y fruto cónico.
Es un excelente diurético y depurativo, pero su uso más tradicional es
como expectorante. En casos de bronquitis, catarros y resfríos, se toma
una infusión de sus brotes tiernos, 3 a 4 tazas al día. También se usa
en inhalaciones.
Una mezcla de resina de Abeto con cera de abejas, se aplica en
cataplasmas sobre las zonas afectadas de ciática,
reumatismo y lumbago.
Sus brotes tiernos se comen en ensaladas, como regulador del
sistema digestivo y como tónico para los nervios.