Es un hermoso árbol
de gran porte que crece en casi todos los climas y en todos los
Continentes. Sus hojas son alternas y dentadas.
Se usa la infusión
de las yemas o de la corteza para aliviar el catarro, enfermedades
crónicas de bronquios y pulmones, enfermedades de la piel, como
diurético, astringente y vermífugo. Las hemorroides se alivian con
baños de asiento en un cocimiento de hojas de Alamo.