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GIMNASIA CEREBRAL - EJERCICIOS 1

Los ejercicios de gimnasia cerebral son recomendables para personas de toda edad, pero principalmente para los adultos mayores que están en peligro de comenzar a perder algunas de sus facultades mentales.
Como sabemos, el cerebro se compone de dos hemisferios, el derecho y el izquierdo; uno es el del pensamiento lógico y el otro del pensamiento abstracto; la idea de la gimnasia cerebral es lograr el dominio total de la mente y el cuerpo para buscar el equilibrio y armonía.
La Gimnasia Cerebral consiste en la unión de varios movimientos de la gimnasia occidental (atletismo, aeróbicos, danza moderna, entre otros) y ejercicios orientales (Tai Chi, la respiración yoga, entre otros) y tiene como pilar fundamental la kinesiología (ciencia que estudia el movimiento muscular, en unión con la psicología y la neurología); su objetivo principal consiste en mejorar la conectividad entre el cerebro y el cuerpo para que fluya la energía, ayudando a reducir el estrés y las tensiones.
Para evitar la muerte de las neuronas, un proceso natural que se acelera con los años, es necesario practicar ejercicios cerebrales que logren concentrar a las personas únicamente en lo que están haciendo en ese preciso momento; el desafío de la neurobiótica es romper la rutina, obligando al cerebro a un trabajo adicional. Por ejemplo: cambiar de mano para cepillarse los dientes, caminar de espaldas por un área, alternar de mano en el manejo de la cuchara y del tenedor.

 

Vestirse con los ojos cerrados, ver la hora en el espejo, etc. Manejar el mouse de la PC con la otra mano, cambiar de camino para ir y volver del trabajo o escuela y muchas otras cosas sencillas que rompan nuestra rutina.
Para complementar los ejercicios físicos de gimnasia cerebral, existe también la neuróbica (aeróbica del cerebro). Dicha ciencia revela que el cerebro mantiene la capacidad extraordinaria de crecer y mudar el patrón de sus conexiones.
Comenzaremos con algunos ejercicios básicos:
Hacer ciertas actividades como cepillarse los dientes, peinarse, abrir la llave del agua o encender la luz, con la mano izquierda (en caso de ser diestro). En general, tratar de dar uso a la mano izquierda en la misma proporción que a la derecha.
Resolver crucigramas, geniogramas, acertijos, rompecabezas, etc. activando la memoria y actividad cerebral en general. Además, para las personas de tercera edad, estas actividades constituyen un excelente entretenimiento.

Leer en voz alta. ¿Hace cuánto tiempo no leemos es voz alta? Ejercita la mente, vista, voz y oído.
Hacer ejercicios con los dedos, uniendo los pulgares, de las dos manos, seguido de los índices, dedos medios, etc., una rutina que ayuda a que los dos hemisferios cerebrales se conecten. Permite la interconexión de diferentes áreas de la corteza cerebral, de manera que, cuando realiza una actividad, habrá un mejor potencial.
Movimientos cruzados: Este ejercicio activa los hemisferios del cerebro, ayudando a una mejor concentración. Es muy sencillo, se trata de tocar la rodilla derecha con la mano izquierda y la rodilla izquierda con la mano derecha. Se pueden hacer de pie, sentados o acostados, también podemos variar el ejercicio al tocar con las manos la punta de cada pie, se puede hacer al ritmo de música o con los ojos cerrados, en el sitio o marchando. Repetir el ejercicio unas diez veces.
Coloque las manos frente a usted, con las palmas hacia arriba; júntelas por sus bordes, entre la base del dedo meñique y el comienzo de la muñeca, como si estuviera aplaudiendo. Haga esto enérgicamente pero con suavidad, unas treinta veces. Este movimiento tranquilizador anula la respuesta natural al estrés del cuerpo que genera adrenalina y la sensación de “pelear o huir”.
Ejercicio denominado “el espantado.” Consiste en que se pare con las piernas separadas, brazos estirados y las manos extendidas con los dedos abiertos al máximo. La lengua debe estar pegada al paladar y los ojos cerrados. Poco a poco suba los brazos, inclínese, arquee la nuca y retenga la respiración durante seis segundos. Este ejercicio disminuye los niveles de estrés pero a diferencia de otros, este proporciona una relajación activa y ayuda a energizarse.
El círculo - Se colocan las manos con las palmas hacia abajo, enfrente de cuerpo y a nivel del cuello. Se hace un círculo con la mano izquierda, moviendo esta hacia el pecho, bajándola, subiéndola, hasta llegar a la posición anterior. Se hace lo mismo con la mano derecha pero en sentido contrario, es decir, el circulo se hace hacia afuera, de tal manera que las manos se crucen varias veces arriba y abajo. Luego se pueden invertir los sentidos de los movimientos con ambas manos

Ocho Imaginario: dibujar el número ocho con la vista, luego con la cabeza, y luego con todo el cuerpo. Se puede hacer lo mismo con los otros números. Otra forma del mismo ejercicio, es hacer el símbolo ∞ (infinito) con los ojos, o con los brazos, las piernas, la cintura o los pies.
Este ejercicio nos ayuda a activar y comunicar los hemisferios cerebrales. Facilita el balance dentro del sistema nervioso y pone en alerta total al cuerpo. Ayuda a la concentración y prepara al organismo para actividades físicas como realizar deporte, moverse rápido o bailar.
1. Párate y cierra tus ojos.
2. Levanta los dos brazos estirándolos hacia los lados.
3. Ahora levanta el pie que más utilizas y ponlo en forma de cuatro (No abras los ojos, a menos que pierdas el equilibrio).
4. Realiza una respiración profunda y suelta lentamente el aire.
5. Manteniendo tus brazos levantados, muévelos hacia adelante, permanece unos cinco segundos en esta posición.
6. Repite el ejercicio ahora con el pie contrario.

2. Levántate y cierra los ojos.
Levanta los dos brazos estirándolos hacia los lados. Ahora levanta el pie que más utilizas y ponlo en forma de cuatro (No abras los ojos, a menos que pierdas el equilibrio). Realiza una respiración profunda y suelta lentamente el aire. Manteniendo tus brazos levantados, muévelos hacia adelante, permanece unos cinco segundo en esta posición. Repite el ejercicio ahora con el pie contrario.
Colocar una mano sobre el ombligo y con la otra, con firmeza masajear los dos puntos debajo de la clavícula (en su unión con el esternón) y alternar las manos.
Mano derecha sobre la rodilla izquierda, luego mano izquierda sobre la rodilla derecha. Se puede realizar también tocando en un movimiento hacia atrás derecha con pié izquierdo y viceversa.
Codo derecho sobre la rodilla izquierda, luego codo izquierdo sobre la rodilla derecha.