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SALVIA, SALVIA DE MONCAYO ó SALVIA REAL
Salvia officinalis L. Familia: LABIADAS. Otros nombres: SELIMA, TE INDIGENA, HIERBA SAGRADA.
Arbusto pequeño de 50-80 cm. de altura. Tallos herbáceos erguidos; hojas alargadas, ovales y lanceoladas de color verde grisáceo. Flores violeta en espiga. Composición: aceite sencial (50% de tuyona, 15% de anetol, alcanfor, tanino, amargos.) Sus hojas tienen un reconocido poder desinflamatorio. Además se usa por sus propiedades antitranspitantes, espasmolíticas, estimulantes, antidiarreicas, tónicas, astringentes, carminativas, hemostáticas y antirreumnáticas. Se indica su uso principalmente como infusión, USANDO LA PLANTA ENTERA (SIN RÁIZ) en casos de agotamiento nervioso, vértigos, temblores y estados depresivos, asma, tos, gingivitis, estomatitis, catarro bronquial, indigestión, males hepáticos y renales, cálculos, inflamaciones de la boca, cansancio, diabetes, amigdalitis y como tónico cardiaco. También es muy efectiva contra la caspa. Se hace hervir 30-50 gr. de hojas de salvia en un litro de agua por 3-5 minutos. Dejar reposar 20 minutos y colar. Con este cocimiento, friccionar el cuero cabelludo y enjuagar. Repetir el tratamiento diariamente por algunas semanas hasta que la caspa desaparezca totalmente. Repetir el tratamiento en caso necesario. Para prevenir la caspa, tomar lecitina de soya, levadura de cerveza y trigo germinado. (Ver también ORTIGA, ROMERO, ALBAHACA y TOMILLO).
NOTA: LOS CIENTÍFICOS
HAN COMPROBADO SUS VIRTUDES COMO NEUROTÓNICO DE ACCIÓN SUAVE, INDICADO
EN CASOS DE ASTENIA, SOMNOLENCIA Y EMBOTAMIENTO.
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