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YOGA

El Yoga tiene como objetivo la liberación del SER que se esconde dentro de todos nosotros, y se ve limitado por nuestro cuerpo y mente material y el maya (ilusión) derivados de ellos. Pero el yoga no es una religión sino que es una práctica que ofrece ejercicios físicos y mentales a través de numerosas posturas corporales (asanas) para recorrer el camino hacia el despertar del Yo Soy, hacia la iluminación. La primera vez que se menciona el yoga en los textos védicos es en el Katha Upanishad, donde se intrerpreta a la conciencia de la razón como al director de un carro, y al cuerpo carnal como el propio carro. También en el libro Bhagavad Gita Krisna (avatar de Visnú) dirigiéndose a Arjuna le comenta algunas de las pautas del yoga: "La mente vacilante e inquieta anda vagando, has de recuperarla y dirigirla siempre hacia el alma. [...] El yoga es la armonía, una armonía en el comer y el descansar, en el dormir y en el estar despierto, una perfección en todo lo que uno hace".

Existen varios tipos de yoga y no están reñidos con ninguna religión practicándola desde creyentes hasta ateos. Pero a pesar de las numerosas tendencias, existen dos que destacan particularmente: el Raja yoga y el Hatha yoga, que es el más utilizado en occidente.

 

El Raja yoga rechaza al cuerpo considerándolo también una ilusión que limita la liberación del alma. Su herramienta básica es la concentración que se va utilizando para ir produciendo un desapego paulatino del mundo material, de la experiencia terrena hacia una conciencia interior permanente. Hace casi 5000 años el maestro Patanjali sintetizó en ocho puntos el camino de este tipo de Yoga:


1. Yama: dirigido a la vida diaria del practicante, se refiere a cinco normas morales: no violencia, no robar, no mentir, no avaricia y por último la castidad.

2. Niyama: dirigido a la conciencia del practicante, son otras cinco normas: pureza, austeridad, conformidad, el estudio de las escrituras y la devoción.

3. Asanas: posturas corporales determinadas para la meditación.

4. Pranayama: dirigido al control de la respiración puesto que así el practicante controla la mente y el cuerpo.

5. Pratyahara: el practicante retira sus sentidos del mundo material para prestar toda su atención a su interior.

6. Dharana: intensa concentración interior sobre una imagen sagrada para preceder a la meditación.

7. Dhyana: la meditación interior.

8. Samadhi: trance donde el practicante funde su conciencia individual con la universal.

El Hatha yoga utiliza al cuerpo como herramienta para la liberación del alma. Su base fundamental son los asanas por los cuales se intenta convertir al cuerpo y a la mente en un templo para el espíritu, tras convertirlo en perfecto terminarlo en divino e inmortal. Son posturas que van moldeándolo poco a poco dominando así su fuerza vital, comenzando por eliminar la enfermedad y las limitaciones aparentes. El libro más utilizado para el Hatha yoga es el Hatha yoga Pradipika, que consta entre otras cosas de dieciseis asanas adecuadas para la meditación.

 

 

 

Yoga - Saludo al Sol

 

El Sol en la mayoría de las culturas antiguas ha simbolizado siempre la energía vital que todo lo inunda, que nos da vida. Sin la fuerza del Sol sucumbiríamos al frío mortal del universo. Por eso en el yoga existe una serie de movimientos en forma de secuencias que nos preparan a todos los niveles, a nivel físico estimulando nuestra energía que fluye por el cuerpo y a nivel mental resulta una reflexión sobre el valor de la vida. Estos ejercicios son como un homenaje a nuestro astro rey que realizados todos los días por la mañana antes de irnos al trabajo nos preparan para afrontar el día con optimismo y esperanza. Nos ayuda a dejar atrás todo nuestro estrés y nos prepara una actitud mental más abierta y positiva ante la vida. La secuencia se irá haciendo más fluida con la práctica de modo que después de un tiempo seamos capaces de ejecutarla como un salto o paso de baile.

Sus beneficios por lo tanto se notan en la elasticidad de los músculos, la mejora de la respiración, la mejora de la circulación de la sangre y por supuesto también nos ayuda a estimular y activar adecuadamente todos nuestros chakras.

A continuación te relatamos el modo correcto de realizar los asanas acompañado de un sencillo gráfico como apoyo. Es posible que en tus primeras sesiones no seas capaz de llevar la respiración tal y como se pide así que comienza por familiarizarte con las posiciones o asanas si te resulta difícil. Después cuando ya tengas algo de práctica puedes introducir ya la correcta respiración. Mientras si te viene mejor hazla libre.

Existe varias secuencias diferentes, o varios saludos diferentes. La secuencia que nosotros te proponemos es una de las más antiguas y consta de tres partes, la primera se hará más lenta y profunda. Las otras dos serán lo más fluidas que puedas.

 

PRIMERA PARTE

Asana 1: te sitúas con los pies juntos y las palmas de las manos ante el tórax tocándose con firmeza en posición de saludo respetuoso. Tras unos segundos comenzarás a inspirar profundamente mientras llevas esa posición a la asana 2.

Asana 2: terminando la inspiración lenta y profunda irás dirigiendo la posición de tus brazos y manos hacia arriba sin despegar las palmas. Termina la inspiración cuando tus brazos estén totalmente estirados.

Asana 3: una vez que ya hayas terminado de inspirar y conseguido la asana 2 comenzarás a espirar profunda y lentamente dirigiendo tus brazos a la asana 3, terminando de espirar justo en el momento que realices la posición.

Asana 4: cuando hayas termina el proceso de inspiración-expiración profunda vuelve a realizar el saludo respetuoso para comenzar con la segunda parte, tal y cómo te indicamos.

 

SEGUNDA PARTE

 

Asana 5: ahora comienzas con los ejercicios plenos. Tras unos segundos en el saludo, desde esa misma posición inspira profundamente y comienza a doblar las rodilla y a acurrucarte mientras espiras tranquilamente.



 

 

Asana 6: termina de acurrucarte como te indicamos en los dibujos a la vez que terminas de espirar completamente

Asana 7: ahora, mientras inspiramos estiramos nuestras piernas hacia atrás, y mientras espiramos bajamos la pelvis y levantamos la cabeza como se te indica en el gráfico. Cuando hayas terminado de ejecutar el asana 7 comienza de nuevo a inspirar profundamente.

Asana 8: tras inspirar profundamente en el asana anterior, ahora comenzaremos de nuevo el proceso de espiración mientras levantamos el sacro como se te indica en el dibujo. Talones juntos y la barbilla tocándonos el pecho.

Asana 9: cuando ya hayamos exhalado y terminado la asana 8, desde la misma posición comenzaremos a inspirar de nuevo mientras llevamos nuestra pierna derecha hacia adelante y empujamos con nuestro talón izquierdo hacia el suelo. Después iremos doblando nuestra rodilla izquierda hacia el suelo mientras arrastramos nuestra pierna izquierda hacia atrás hacia la asana 10. Debes seguir inspirando en este proceso.

Asana 10: la secuencia de inspiración termina con esta asana. Ya la rodilla está en el suelo, la pierna izquierda hacia atrás y la cabeza recta como te indicamos en el dibujo.

Asana 11: ahora por fin comenzaremos a espirar de nuevo mientras llevamos el pie izquierdo junto al derecho y doblando el cuerpo todo lo que podamos hacia adelante pero con la espalda, los hombros y los brazos totalmente relajados. En este asana termina el proceso de espiración.

Asana 12: comenzando a inspirar de nuevo flexionaremos levemente las rodilla y nos iremos incorporando con suavidad y mucho cuidado y dejando que nuestras manos resbalen por nuestras piernas hasta que estemos erguidos de nuevo y con los brazos pegados a los costados del cuerpo. Entonces espiraremos.

Asana 13: ahora mientras inspiramos separaremos los brazos en posición de abertura como te indica el dibujo. Recordando en mantener la cabeza levantada. Cuando hayamos terminado iremos espirando mientras nos dirigimos al asana 14.

 

 

TERCERA PARTE

Asana 14: termina la espiración que comenzaste en la asana 13 en esta posición con los brazos levantados y las palmas de las manos tocándose manteniendo el cuerpo totalmente estirado. Cuando hayas terminado de espirar en la posición, comienza a inspirar mientras te diriges a la siguiente asana, a la vez que visualizas cómo la energía del sol te entra por la cabeza y te sale por los pies después de limpiar todo tu cuerpo.

Asana 15: ya en la posición final es cuando debes espirar. En esta asana como puedes observar repites el saludo respetuoso como final.